DESAYUNOS RICOS Y SALUDABLES (3)

Fuera ya de los desayuno más tradicionales, también existen otras opciones, quizá más condicionadas por la actividad que vayas a realizar, por el mayor aporte energético que suponen algunas o la total ausencia de hidratos de otras:

– Bol de yogurt con muesli y frutos secos
– Sandwich de pavo y queso fresco
– Galletas (las integrales suelen estar mejor recomendadas, claro)
– Rollito de pavo con queso fresco (si no tomas pan, es buena opción. Adereza con hierbas, le da un buen toque)
– Batido de frutas recién hecho ¡o un batido verde! (hablaremos de los batidos verdes en unos días…)
– 2-3 piezas de fruta, si eres un gran devorador de frutas frescas

¡Hay muchas opciones! ¿Cuál es la tuya?

Como podéis observar, no aparece pizza del día anterior, ni bollería industrial, ni deliciosas madalenas, ni ricos croissants, ni pinchito de tortilla… ¿significa eso que está prohibido desayunarlos?

mal desayuno

No. Está claro que cada cual tiene su ritmo de vida, sus opciones de desayunar en casa o fuera, sus gustos, sus caprichos y recompensas… hay desayunos más adecuados para el día a día que otros, pero no significa que un día quieras tomarte un pinchito de tortilla o una chocolatina con un refresco y vayas a “destrozar la dieta”… la idea es cambiar los hábitos sin la idea de hacer una dieta.

¿Tienes más ideas de desayunos saludables? ¿Qué sueles desayunar tú?

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DESAYUNOS RICOS Y SALUDABLES (2)

La tostada… mmmm, delicioso pan calentito… ¿qué pan tomas? ¿blanco? ¿de semillas? ¿de centeno? ¿de linaza? ¿quizá pan sin gluten? ¡Decisiones, chicos! ¡Decisiones!

La elección del pan es importante también.

¿Una rebanada de pan de molde? ¿Una rebanada recién cortada de un grueso y denso pan de pueblo? ¿Hogaza? ¿Pan de ayer? ¿Pan casero?

A mí me gusta absolutamente todo el pan. Al menos todos los que he probado hasta ahora. Por suerte no tengo intolerancia al gluten porque eso sí supondría un tremendo y radical cambio en la alimentación ya que el pan, en todas sus facetas, es algo básico en mi pirámide personal.

En casa solemos tener pan de semillas. A veces lo compramos (Mercadona tiene panes muy buenos, si no tienes una buena –y barata- tahona a mano) y a veces lo fabricamos. En Ikea hay unos tetrabricks de harinas preparadas que dan muy buenos resultados y si no, ya que te lanzas a tope a la aventura, puedes adquirir harinas, salvados y semillas y preparar tu propio pan, en ese caso mi recomendación es tener un buen molinillo para picar bien la semillas y hacer harinas variadas, eso da buenas texturas y sabores distintos. Yo, tras mucho investigar por foros y blogs, elegí éste , bueno-bonito-barato, que tenía buenas recomendaciones y la relación calidad precio según todas las opiniones era buena. Secundo esas opiniones, por cierto.

Una vez tienes tu pan elegido y tu tostador a mano (siguiendo el abanico, puedes tostar el pan en la sartén con un poco (¡poco!) de margarina o aceite, o en tostador sin nada…)

¿qué le vas a poner a tu tostada?

Las dietas suelen recomendar:
– Mermelada “light”
– Una loncha de pavo
– Una lata de atún al natural
– Aceite y tomate
(No, ninguna dieta recomienda mantequilla… por algo será)

Nosotros incorporamos a esas opciones:

Ajo (bien frotado por todo el pan y luego los trocitos de ajo picado por encima)
+
Aceite (aceite de oliva virgen extra, del de 1º, que da más sabor)
+
Miel o Tomate triturado

tostadas

¿Por qué?

Porque el ajo tiene un sinfín de propiedades maravillosas. Aunque, eso sí, el aliento de ajo te acompañará el resto del día ¡c´est la vie!

ajos

 

La miel es otro magnífico alimento que debería incorporarse a tu dieta desde ya. Nosotros tenemos la suerte de conocer un apicultor ecológico en la sierra de Madrid y cada año tenemos mieles distintas y deliciosas, directas de la recolecta.

 

Rica Miel de Guadalix

 

Incluso, si te espera un día duro, le puedes echar nueces troceadas o almendras por encima y la bomba de energía te acompañará hasta el anochecer.

rico zumito ñam

Todo ello bien regado con su zumito de naranja (en cualquiera de sus deliciosas versiones) o si prefieres una bebida caliente y tomar una pieza de fruta, ¡también es buena idea!

¡Otro estupendo desayuno de campeones!

¿Y tú? ¿Qué prefieres desayunar?

 

DESAYUNOS RICOS Y SALUDABLES (1)

Hay muchas formas de empezar bien el día, yo voy a ir poniendo algunas para elegir o combinar a placer, a ver qué os parecen.

Para los incondicionales de los cereales:

cereales con avena

Un buen tazón de cereales es una magnífica forma de alimentar al organismo después de un buen sueño. Pero ¡ojo!

¿Qué cereales vas a tomar? ¿Qué leche? ¿Echarás yogur? ¿Los tomarás con zumo?

Personalmente hace bastante tiempo que no tomo leche entera, me sugirió un médico hace muchos años empezar a tomar leche desnatada y lo cierto es que noté cierta mejoría en las digestiones. Mi padre dice que eso es “leche de mentira” y de hecho ahora la tomo más de mentira aún, que la tengo en polvo (la compré para una receta de repostería y un día que me quedé sin leche normal tiré de ahí y vi que era tan parecido el sabor y la textura y todo… que no merecía ocupar el espacio de la nevera, pudiendo meter muchas botellas de agua a enfriar)

Mi chico directamente no toma leche de vaca. En casa hemos probado ya la leche de soja, la leche de avena, la de almendra y la de arroz. A mí las leches vegetales no me convencen mucho, pero él está encantado con el cambio. Incluso nos estamos planteando probar a fabricar la leche vegetal en casa que es laborioso pero no muy complicado al parecer.

¿Qué leche prefieres tú? ¿Leche entera? ¿Semi? ¿Leche de cabra? ¿Por qué? ¿Tradición? ¿Innovación? ¿Salud? ¿Has probado otros tipos? ¿Cuál te sienta mejor?

Después están los cereales… hay muchos en el mercado. Por coherencia con la idea de llevar una alimentación más sana y saludable, ahora nos leemos los ingredientes de los alimentos y por supuesto, también los de los cereales y hemos rechazado terminantemente los que llevan grasa de palma. Eso causa un triste adiós a muchos de los cereales de elección del pasado (¡¡casi todos los ricos riquísimos llevan la maldita grasa de palma!!), pero abre otro abanico de posibilidades, a la fuerza de tener que rebuscar más y mejor 🙂

(Si os interesa conocer la lista de los cereales que hemos descartado, mandadme un correo a albatp@albatp.com que tampoco es la finalidad de este post desacreditar marcas comerciales por elecciones personales, ¿ok?)

Entonces, ya hemos elegido la leche y hemos elegido los cereales. No importa mucho si son de chocolate o de dieta, no hay que comerse demasiado el tarro con eso. Si compras unos súper dietéticos que no te gustan nada, pero son “los que debes comer”, no desayunarás agusto y no te sentarán bien, te dejarán como con una carencia todo el día y no cumplirán su labor “dietética” porque buscarás inconscientemente un sustituto. Si te gustan los cereales de chocolate, tómalos de chocolate. Si te gustan de miel, tómalos de miel… solo hay que intentar no echar medio paquete cada vez 😉

Si tienes la suerte de que te gustan los que aportan menos calorías, menos hidratos y menos de todo… ¡pues fenomenal! Yo tendría que echarles una cucharadita de miel o sirope de ágave para comerlos más agusto, pero ¡todo es válido!

edulcorantes saludables

Puede ser que te gusten los cereales con muchos frutos secos. Es estupendo también, pero si no vas a consumir toda la energía que aportan mejor modera las cantidades, ¿ok?

Con respecto al sabor, si quieres cereales sanos-sanos-sanos, pero te gusta mucho el sabor dulce… puedes echarles una cucharadita de miel, o unos polvos de Colacao, o incluso un poco de edulcorante o azúcar moreno (el azúcar moreno parece ser que es mejor para el organismo que el azúcar blanco… hablaremos de eso más adelante también), también tienes otra amplia gama de edulcorantes desconocidos como el sirope de ágave (menos calorías, menos grasas, menos de todo). Parece un burdo parche, ¡pero da bastante buen resultado!

¿Y luego qué? ¿Cereales y ya está?

¡Noo! ¿Qué mayor placer que contrastar los cereales con un estupendo zumo de naranja?

rico zumito

Personalmente AMO el zumo de naranja. Antes compraba uno de botella, pero ahora lo hacemos en casa, todos los días; al principio pensaba que sería un rollo tremendo, pero nuestro exprimidor es eléctrico, solo tiene dos piezas para limpiar que se limpian estupendamente y se guarda en poco espacio (sin ánimo de hacer mucha publi, es éste: Exprimidor Tristar que es barato, sencillo y ¡pa qué quieres más! Parece tontería, pero la facilidad o dificultad de preparación de los alimentos condiciona muchísimo su consumo frente a otras opciones más rápidas y no es necesario el electrodoméstico más caro y más espectacular del mercado para que dé buenos resultados, puedo dar fe).

Si queréis aporte extra de vitaminas, podéis cambiar una naranja por un pomelo (Digo una porque nosotros nos hacemos el zumo de 2 o 3 naranjas, según el tamaño). Aporta un toque distinto de sabor y ¡lo mejor! nutrientes diferentes. Si os gusta la fruta y variar los sabores, podéis tomar el zumo de piña, de kiwi, de fresas… ¡un zumo siempre va a ser bienvenido! Especialmente por las mañanas.

Así que tenéis un desayuno muy completo: Cereales, leche y zumo de frutas. ¡Ideal para empezar el día!

desayuno saludable

¡Eh! ¿Y la cafeína? Hay quien no es persona sin su chute matutino de cafeína. Ahí ya que opinen los expertos, a mí el café no me gusta, pero sé que hay cafés exquisitos que alegran el día a los muy cafeteros. Tomes lo que tomes intenta que te haga sonreír. Es la clave.

Otra opción fabulosa (dicen que mejor en ayunas, antes de tomar tu rico tazón de cereales) es tomar té, hay infinitas variedades, sabores, colores y aromas deliciosos. Se pueden tomar solos, con azúcar (moreno mejor, ¡recuerda!), con edulcorante, con miel, con leche…¡para gustos los colores, amigos!

La parte de cafeína/teína puede combinarse casi con cualquier desayuno. Hablaremos también de los diferentes tés e infusiones, pero más adelante…

Si no sois muy de cereales o queréis conocer opciones para ir cambiando, ¡no os perdáis el próximo post!

¿Y tú? ¿Qué desayunas?

EL PROCESO DE CAMBIAR LA ALIMENTACIÓN

Hasta hace exageradamente escaso tiempo, la alimentación era algo que me preocupaba bastante poco. Hay que comer porque el cuerpo lo pide y ya está.
Encontraba deleite en determinados sabores pero no en el hecho social de comer. No comía, engullía, para no “perder el tiempo” y volvía a mis cosas. Me sobraban los eventos sociales alimenticios y la preocupación general por la línea y las dietas.
En verdad lo único que cuidaba un poco y por comodidad más que por conciencia, eran los desayunos. (Salvando madrugones de apenas dormir que me metía bombas de energía atroces tipo: chocolatina + Coca Cola/Redbull + hidratos tipo pizza, panini, etc…)

Como podéis imaginar, eso me hace no lucir el cuerpo de una modelo de pasarela… con mi tradición alimenticia es natural. Pero la alimentación es algo tan íntimamente arraigado en nuestras costumbres que cualquier cambio, por pequeño que sea, cuesta introducirlo. Lleva un proceso y yo, queridos, estoy ahora “procesando” (please wait) 😉

Empecé a obligarme a ver la comida como algo más que una necesidad fisiológica y eso me hizo llegar a compartir el gusto por determinados alimentos que antes ni miraba, no sólo alimentos sanos como las verduras y la fruta, sino también quesos, platos elaborados que no contaban entre mis favoritos, determinadas piezas de carne que ni había probado… debo decir que yo lo pruebo todo, pero tengo muy claros los alimentos que aborrezco (y aún así a veces me atrevo a tomar cosas que los llevan).

Poco a poco empecé a considerar la opción de comer más saludable (hacer “dieta” como tal, en el sentido de adelgazar, fue algo posterior a aquel pensamiento), cambié el desayunar bollería con CocaCola por cereales y zumo de naranja (aunque fuera de bote). Y aquello se convirtió en algo casi sagrado.

Un día decidí hacer dieta para adelgazar y fue un desastre. Después de una vida de pasta, arroz, grasas saturadas, chocolate y carne, la introducción de ensaladas tuvo más efecto rebote que otra cosa. Mi cuerpo procesaba estupendamente las grasas, ¿qué era eso verde que le estaba metiendo?

Visité un par de endocrinos y sus recetas de cajón dieron escaso resultado. Todos conocemos la pirámide alimenticia, los papeles no hacen más que repetir ese dogma tan conocido como ignorado y cuando tu alimentación no depende al 100% de ti es aún más complicado.

Entonces empecé a pasar veranos enteros con mi chico y cada verano adelgazaba. No es que hiciéramos dieta estricta, pero los cambios sutiles en la forma de cocinar, de estructurar las comidas, de comer… se notaban. Después volvía a mis rutinas y a preocuparme poco por la alimentación y todo parecía perder sentido.

Ahora vivimos juntos y aunque de vez en cuando nos gusta bastante “hacer el gordo”, estamos en un proceso consciente y meditado de reestructuración alimenticia, en base a conceptos nutricionales saludables y medianamente organizados.

Es ese proceso y no el anterior, el que quiero compartir con vosotros. De vez en cuando también pondré alguna receta de “hacer el gordo”, que no están reñidas con la felicidad y la salud (en proporciones adecuadas, no todos los días, claro), pero en general quiero que esto me sirva de recetario obligado para poder recordar cómo salieron en su día las recetas, qué fue bueno, qué malo, si a alguien más le han gustado, si introducís aportes… muchas veces, cuando buscas una receta en internet, te sirven más los comentarios de los lectores que las propias recetas, porque cada cual mete su puntito y quizá se asemeja más a tus gustos, ¡así que comentad! ¡no os cortéis!

cocina creativa
Y esto es, ni más ni menos, el primer paso del proceso: decidir conscientemente llevar una alimentación más coherente, meditada y saludable.

No significa eliminar el Kinder Bueno de tu rango de acción, ni dar la espalda a la pizza, ni no volver a probar la Coca Cola… creo que toda acción radical de las habitualmente “imprescindibles para la dieta” provoca tarde o temprano un efecto rebote. Todo lo que te prohíbas tajantemente tu cuerpo lo solicitará con ansia… no seas tan estricto contigo mismo. Igual que a los perros y gatos se les educa con recompensas, reedúcate como un cachorrillo, poco a poco, sin castigos morales ni tontunas así.

Los cambios sutiles surten mucho más efecto, ya no solo en tu silueta, sino en tu vitalidad que, para mí, es mucho más importante. Yo siempre he sido de constitución fuerte, independientemente de que ahora tenga más o menos kilos de grasa extra, lo que realmente importa es cómo te sientas con tu cuerpo, que no sufras un trombo, no se te duerman las piernas, no tengas la piel deshidratada y cuarteada, no parezcas veinte años más viejo… la alimentación puede hacer que vivas más cansado, más adormilado, más reseco… ¡o llenarte de energía y vitalidad, hacerte sentir ligero, despertar tu creatividad y tus sentidos!

¿Me acompañas en éste interesante proceso?

 

¡Nueva Sección Cocina Creativa y Saludable! (@ATescribe)

Llevo tiempo intentando convencer a mi hermano de que se monte un blog de cocina creativa. Él experimenta mucho, especialmente cuando llega de trabajar y empieza a mezclar ingredientes aparentemente al tuntún… lo llama La cocina del Gremlin y da lugar a cosas realmente interesantes. Suele compartirlo con los amigos, en inspiradoras imágenes, pero no se anima a montar un blog, dice que da demasiado trabajo (y tiene razón).

A mí, que me gusta bastante esto de escribir, me parece una idea interesante lo de ir recopilando las recetas y ya que yo busco muchas recetas y mucha información en internet, devolver un poco de lo mismo, para aquellos valientes que se atrevan a seguir mis pasos porque, como dijo un hombre sabio ¿quién es más loco, el loco o el loco que sigue al loco?

En casa lo cierto es que solemos experimentar bastante. Unos dirán que es porque no sabemos cocinar, otros porque somos unos valientes, otros porque no recordamos de una vez a otra lo que hemos cocinado… supongo que todos tienen su parte de razón. En realidad nos gusta bastante probar cosas y estamos convencidos de algo: la alimentación influye notablemente en tu salud, tu ritmo de vida, tu energía y tus capacidades. Y mientras buscamos aquellos alimentos y aquellas recetas que mejor resultado nos dan, hay que ir probando y probando cosillas ¿no?

Enlazando un poco con la temática general del blog “Letras para el Crecimiento y la Felicidad” y a mi costumbre de recomendar libros que creo que pueden aportar cosas muy buenas a la vida de la gente, me gustaría haceros llegar un par de títulos muy interesantes:
enzima prodigiosa        recetas anticáncer

 

Estos dos libros coinciden en una idea que es fácilmente comprensible: la alimentación puede condicionar tu vida, para bien o para mal. Determinados alimentos aportan nutrientes que te hacen sentir bien y determinados alimentos aportan sustancias que te deterioran y perjudican, lenta y silenciosamente…
¡Conozcamos esos alimentos para poder orientar nuestra alimentación hacia una larga y saludable vida, ¿no?!

Os invito a echarles un ojo, son fáciles de encontrar en cualquier librería. Si sois más bien perretes para ir a buscarlo, que os lo traigan a casa desde La Casa del Libro o Amazon 😉

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